Manel Pujol Baladas

 

"El mundo de Dalí me ayudó y me dio oportunidades, porque ir a pintar con un artista con un lenguaje pictórico tan profundo y personal como lo hace el realismo de Dalí, es muy gratificante y amplía mucho los horizontes. (…) Pero desde el punto de vista conceptual no lo quiero vivir, por ello la necesidad de cortarme el cordón umbilical. Para mí la pintura es una manera de estar, de vivir, de ver la vida, por lo cual sería absurdo que viviera en cuerpo y alma de otra persona."

"Ahora tengo miedo de no romper nada, mi obra y yo nos entendemos muy bien, somos lo mismo y estoy contento, pero no quiero ser tan feliz, quiero ser bestial, quiero volver a irme hasta la playa donde empieza el mar y buscar el horizonte a ver qué hay."

"Con frecuencia uso pigmentos puros que diluyo con diversos materiales como vinilos u otros medios de disolución. También aplico polvo de mármol y carborundum. Los materiales del soporte varían en función de la obra. Considero que además de la estética, la aportación estructural de la obra también es importante para poder comunicar el espíritu de la misma. Me gusta ser alquimista."

"Hay obras que me apasionan y aún no me he aventado a incursionar en ellas e intentar descubrir su espíritu. En el fondo por un motivo u otro las que he ido presentando son obras que me han despertado el interés y me he atrevido a desnudarlas."

"He tenido varios padres, soy mediterráneo y parto de bases culturales muy claras y complejas; hay en mi un mestizaje de culturas que me hace rico y esto me hace aceptar y estar abierto a todo, desde el románico al barroco, pasando por el renacimiento. He bebido en las aguas de Hans Memling, El Bosco, Vermeer, Miguel Ángel, Tiziano, Velázquez, Goya, Cezanne, Kandinsky, Picasso, Miró, Dalí con quien tuve la suerte de convivir."

M. Pujol Baladas

Volver al principio de la página